Cómo sacar provecho a los Big Data en el Servicio Postal

Big data postal service Big Data y servicios postales: una unión cada vez más estrecha que, año tras año, está mostrando sus frutos. De hecho, por un lado tenemos un sector en fuerte auge, el de los Big Data, que es esencial para el correcto análisis de información compleja y, por otra parte, tenemos el servicio postal, tanto público como privado, basado casi en su totalidad en la gestión de direcciones postales, nombres y otros datos. En el año 2018 ha sido difícil mantener las dos esferas separadas, especialmente para aquellos que, como las grandes empresas o los organismos públicos, apuestan por optimizar los recursos internos, reducir los despilfarros y reforzar el negocio. Antes de entrar en materia y ver cómo sacar el máximo provecho a los Big Data en la esfera de los servicios postales, es necesario especificar lo que entendemos con uno y con otro de estos ámbitos. Así que vamos a ver para empezar, la definición de Big Data y Postal Service desde un punto de vista moderno y global, donde las nuevas tecnologías juegan un papel destacado.

EL CONCEPTO DE BIG DATA Y POSTAL SERVICE EN EL 2018

Hablar de Big Data en el 2018 ya no significa detenerse en el concepto de cantidad. Los Big Data no son solamente grandes números, como se creía en un principio y como todavía siguen creyendo los profanos en la materia. Los Big Data son sobre todo valor. ¿En qué sentido?. Pensemos por ejemplo en un mapa digital en tres dimensiones. Si hasta hace unos años podíamos imaginar cargar en este mapa coordenadas, puntos de interés y poco más, actualmente el mismo mapa puede enriquecerse con flujos de tráfico en tiempo real, notificaciones de obras en curso y condiciones meteorológicas actualizadas (lluvia, nieve, granizo y demás). Estos datos aumentan nuestra percepción de la realidad y nos permiten tomar mejores decisiones en menor tiempo, simplemente sobre el camino a seguir pero también sobre el horario en el que desplazarse, el medio de transporte que debe utilizarse (coche, motocicleta, furgoneta), etc., etc. Decisiones que se traducen en menos costes y en una mayor eficiencia. Ampliemos el razonamiento incluyendo en el mapa direcciones de clientes que hacen pedidos en internet de determinados productos de forma recurrente (véanse las personas que hacen la compra en el supermercado desde su teléfono móvil inteligente) y reciben los artículos algunos por la tarde y otros por la mañana, algunos en casa y otros en la oficina, algunos una vez a la semana y otros dos o tres veces a la semana, unos pagando a la entrega y otros habiendo ya pagado con la tarjeta de crédito o con PayPal… ¡así es como tendremos una vaga idea de cómo los Big Data pueden sernos de utilidad!

Aclarado este punto, pasamos a la definición de servicio o servicios postales. También en este caso, el discurso es mucho más amplio y estructurado que el simple envío de productos. En un época histórica en la que la competencia es feroz y cada acción tomada pesa sobre el presupuesto, se debe planificar al milímetro nuestros propios pasos. Si hipotéticamente enviamos 10 contenedores al mes desde la otra parte del Océano porque somos una empresa de mudanzas, podremos obtener enormes beneficios combinando nuestros datos con los de otras empresas más pequeñas, descubriendo de este modo que las tarifas se reducen desde el momento en que pedimos a la empresa de transportes el triple o el cuádruplo del espacio, en virtud de la colaboración llevada a cabo. Si la visión internacional de la empresa se queda sobre el papel, no obtendremos ningún beneficio: pero si la misma visión está respaldada por un software de última generación destinado al envío postal, los márgenes para incrementar el rendimiento asumen otra dimensión. Y si además de los Big Data consideramos el Internet of Things, el discurso se hace aún más complejo y, la oportunidad de utilizar instrumentos más avanzados de análisis y validación se vuelve un paso obligado. Veamos el porqué.

LOS BIG DATA Y EL INTERNET OF THINGS: LOS ENVÍOS DEL MAÑANA

Los Big Data ya han entrado a formar parte del lenguaje común: las grandes empresas, los servicios postales, los organismos públicos y algunas entre las mejores plataformas de e-commerce han iniciado a aprovechar y combinar juntos enormes archivos de datos, con una velocidad de cálculo que aumenta a pasos agigantados año tras año. Pero esto es solamente uno de los puntos clave que influyen e influirán en un futuro en los envíos y en los negocios en general. Junto a los Big Data se está consolidando de hecho el llamado Internet of things, un nuevo paradigma que ve a los objetos asumir un papel activo en la vida cotidiana de las personas y de los consumidores. Gracias a un software y a un hardware específicos, los objetos podrán conectarse a la red, compartir información y “reaccionar” a las respuestas del usuario. En la división de envíos, existen hipótesis sin explotar. Tal y como ha indicado el periodista Federico Guerrini en un artículo publicado en Forbes, “Cómo los Big Data y el Internet of Things cambiarán el servicio postal”:

La posibilidad de dotar a la red postal (vehículos, buzones de correo, paquetes postales, centros de clasificación, etc) con sensores a bajo coste, aumenta de manera exponencial la capacidad de los operadores postales de recoger datos valiosos. Estas nuevas fuentes de datos podrían ayudar al servicio postal a mejorar las prestaciones operativas, el servicio de atención al cliente, crear nuevos productos y servicios, así como respaldar los procesos de toma de decisiones de manera más eficiente. El “Internet of Postal Things», dicen los expertos, podría también tener una repercursión positiva en otros sectores, no solamente los postales, en la medida en que la información recogida por y para el servicio postal podría ser útil para otros.

Pero esto no es todo, porque la revolución verá la participación de un público transversal donde cada uno puede ser al mismo tiempo un particular o un proveedor de servicios (propietario de pequeños e-commerce, gerente de restaurantes que envían a casa la cena o chófer de alquiler de vehículos con conductor). En el mismo artículo de Federico Guerrini se mencionan en este sentido dos servicios innovadores:

Por el lado del usuario final, los big data postales podrían favorecer el auge de nuevos servicios de entrega orientados al consumidor: los autores del reportaje citan la plataforma SoPost que en el Reino Unido permite a las personas utilizar una cuenta de Facebook y Twitter como dirección postal para la entrega de regalos o muestras de productos, sin compartir los detalles de entrega efectivos. En Suecia, DHL ha testado las «entregas en crowdsourcing», ofreciendo la oportunidad de entregar los paquetes con productos pedidos online directamente a otros consumidores finales. Utilizando una aplicación móvil, el servicio MyWays pone en contacto a personas que solicitan entregas flexibles, con aquellas que ofrecen el transporte de paquetes a través de sus rutas diarias con un pequeño pago adicional.

EL SOFTWARE SUITE EGON PARA GESTIONAR LOS BIG DATA EN EL SERVICIO POSTAL

Después de haber tocado algunas de las numerosas implicaciones vinculadas a los Big Data y al Internet of Things en relación a los servicios postales, queremos concluir este artículo con una alusión a la parte práctica y a aquellos que son los instrumentos para controlar y administrar de forma provechosa el volumen de información, datos y direcciones que tenemos a disposición. Hablamos de programas avanzados, capaces de analizar cientos de miles de documentos, tanto online como en local, con funciones diferentes que abarcan desde la verificación de eventuales duplicaciones en los archivos a la corrección automática de nombres de personas; desde la conclusión de un determinado dato a la actualización de los números de las calles, localidades o direcciones obsoletas. Nuestro software suite Egon se distingue por su velocidad y precisión de cálculo y puede personalizarse para los objetivos más dispares, incluyendo la geolocalización de datos en mapas digitales con sucesivas integraciones en dispositivos GPS, la limpieza de enteras bases de datos, la conversión de direcciones postales en formatos estándar para efectuar envíos nacionales e internacionales sin errores…

Registrándose en la demo del software, cualquiera tiene la oportunidad de probar sin compromiso alguno las potencialidades de Egon en el análisis de datos simples o complejos, tanto por exigencias de envío postal como por intereses que van más allá de este sector (introducción de datos, almacenamiento de datos, sistemas CRM y e-commerce). Apoyado por un instrumento de este tipo, cualquier negocio puede aspirar a crecer en el mercado global, logrando un rendimiento de eficiencia, organización y ahorro de costes, de lo contrario imposibles de alcanzar. Bastan pocos minutos para constatar la versión demo de Egon: Después de haber introducido los datos se recibirá un nombre de usuario y una contraseña para acceder al perfil y utilizar los créditos bonus asociados. Los Big Data y el Internet of Things reservan ocasiones de desarrollo gigantescas: Pasa a la acción e inscríbete a la versión de prueba  del software suite Egon para experimentar por ti mismo y de forma gratuita las numerosas funcionalidades  del software.