Integración automática de las direcciones: qué es y cómo funciona

Integración automática de las direccionesLa evolución de la web y de las tecnologías digitales ha impuesto un cambio radical incluso en la forma de enfocar el envío. Cada vez más pedidos que gestionar imponen la automatización de procedimientos que antes se afrontaban sin un criterio concreto. Entre ellos la integración automática de las direcciones postales representa una oportunidad irrenunciable tanto para las empresas tradicionales como, sobre todo, para los e-commerce y las actividades con un canal de venta online moderno. Para éstas y otras empresas es necesario optimizar la recopilación de datos mediante la integración automática de las direcciones, una función que se puede implementar fácilmente en los formularios de compra. Pero ¿qué ocurre una vez que el usuario empieza a teclear la dirección? Para responder veamos de forma detallada en qué consiste y cómo funciona la integración automática de las direcciones.

EL PRINCIPIO DE LA SUGERENCIA AUTOMÁTICA DE LAS DIRECCIONES

Hoy por hoy el público que se conecta a la web a diario tiene exigencias muy concretas: la rapidez, claridad, facilidad y transparencia son algunos de los requisitos que un usuario exige cuando navega por un sitio web, tanto desde un ordenador como, aún más, desde un dispositivo móvil. Proponer un entorno obsoleto donde los datos se tratan sin ningún criterio de fiabilidad, significa ceder el paso a una competencia más estructurada y avanzada. Google en este sentido ha desempeñado un papel determinante cuyo cómplice es la oferta de un sistema de sugerencia automática de las búsquedas que ya se ha convertido en un hito de la web. Desde que el motor de búsqueda más difuso en occidente ha introducido la integración automática de las búsquedas, millones de personas han experimentado el placer de ver sus peticiones satisfechas en tan sólo unas centésimas de segundo y con suma exactitud.

El mismo principio se ha repetido en los formularios de e-commerce, los sitios web y mucho más. ¿Cómo? Muy fácil: cuando el usuario empieza a teclear la dirección, en los campos del formulario aparecen las alternativas de integración más plausibles. Justo lo que pasa con Google cuando se teclea el principio de una pregunta (en jerga técnica query). Por tanto el usuario puede pinchar en la alternativa que le parece más correcta sin tener que preocuparse de introducir los otros valores. Dicho de otro modo, a partir de una parte de dirección se consiguen deducir los demás datos, incluida la ciudad, el país, el código territorial, la provincia… Todo esto se reduce al plazo de tiempo mínimo, mejora la experiencia de compra del cliente final y evita el riesgo de errores debidos a los despistes, la prisa o la incertidumbre. Analicemos ahora las dos versiones de integración automática que normalmente se presentan en un formulario.

INTEGRACIÓN AUTOMÁTICA EN LA VERSIÓN SINGLE LINE Y MULTICAMPO

Pasando de la teoría a la práctica, nos encontraremos frente a dos escenarios principales. El primero es el de un formulario formado por una sola línea, útil para completar, basándose en una lista de sugerencias automáticas, una dirección genérica con o sin número. El segundo, más difuso, es el formulario multicampo, también llamado smart form, donde los campos están separados (dirección, ciudad, país, etc.) y donde, a medida que se completa un campo, en su interior y dentro de los otros campos, se sugieren las correspondientes integraciones automáticas. En el segundo caso el usuario sólo tiene que pinchar en la opción que considera correcta y luego confirmarla. Hay que observar un detalle esencial: las opciones que se sugieren son coherentes entre sí, por lo que aplicando las sugerencias se evita desde el primer momento cualquier error. También es posible configurar que sea imposible modificar los campos sugeridos, pero esta opción puede no gustar a todos los usuarios.

LA VALIDACIÓN DE LAS DIRECCIONES EN BACK-OFFICE…

Si lo que se ha descrito hasta ahora se produce en front-office, es decir en la versión del sitio web online a disposición del usuario, no hay que olvidar que en back-office, es decir en el panel de administración, aún queda espacio para otro valiosísimo control por parte del webmaster o de quien materialmente trata los datos introducidos (servicio clientes, almacén, expedidor). Nos referimos en este caso a la validación de las direcciones postales, es decir a la posibilidad de sanear la dirección en sí para comprobar la veracidad de la información respecto a la actualización, integridad y ausencia de errores. Esto es útil en muchos casos, normalmente cuando el usuario ha omitido un campo o cuando ha modificado un dato sugerido durante la fase de integración automática. Resumiendo, la validación garantiza que la dirección es completa, exacta y fiel a los registros de los archivos digitales del software en ese mismo instante.

…Y EL FORMATO POSTAL PARA MÁS DE 250 PAÍSES DEL MUNDO

Está claro que en un mundo interconectado y globalizado las costumbres de los consumidores cruzan fronteras y aduanas. Los pedidos de productos y artículos se realizan en países a menudo muy lejos del comprador, de China a Estados Unidos pasando por Corea, Australia y así sucesivamente. Por lo tanto es importante recurrir a un programa de validación e integración automática de las direcciones capaz de llevar a cabo su tarea a fondo, es decir hasta el formateo de la dirección en el esquema previsto por el país al que enviar la mercancía. No se trata de un detalle: cada país prevé un formato de envío específico que puede variar de forma más o menos significativa respecto a los otros países. Ignorar este aspecto y transcribir la dirección tal cual se ha introducido corre el riesgo de meter en dificultad al porteador y al servicio postal que tendrá que llevar a cabo la entrega.

Por eso el software Egon ofrece una cobertura del servicio sumamente amplia: con más de 250 países en bases de datos, nuestro sistema de validación de las direcciones permite formatear los datos de entrada y transformarlos en datos de salida comprobados, saneados, actualizados y listos para el envío. El resultado es una clara mejora de la gestión del propio e-commerce y la propia empresa con repercusiones positivas respecto al ahorro de tiempo y costes, la satisfacción del cliente, la conciencia de marca y todos los numerosos aspectos que hoy por hoy deciden el éxito o el fracaso de una empresa. No importa lo desarrollado que esté tu negocio, si quieres dar un paso de calidad necesitas un sistema de integración automática a la altura de las expectativas: prueba la versión demo de Egon y decide si y cómo integrar nuestro software en tu portal de venta o en tu gestión. El futuro del envío ya está aquí: ¡descúbrelo ahora mismo!